Deseo, peligro: espias y sexo

Ang Lee vuelve al cine chino. Después de haber pasado por películas tan variadas como Sentido y Sensibilidad, Hulk o su oscarizada Brokeback Mountain, ahora estrena Deseo, peligro, su nueva película con la que de nuevo está en boca de todos. Y no sólo porque con ella esté consiguiendo otro nuevo éxito, sino por el fuerte contenido erótico de la misma.

Deseo, peligro

Deseo, peligro ha sido galardonada este mismo año en la Mostra de Venecia con el León de Oro y es que es una película con un guión brillante, donde la mano de su director, Ang Lee, se nota desde la primera escena. Venecia supo reconocer su elegancia, el saber estar, la brillante manera de poner en escena una historia en la que no se sabe exactamente si el argumento principal es el romance entre los protagonistas, o si lo es la historia de la ocupación japonesa. El sexo o el espionaje como telón de fondo. Y así fluye toda la película, combinando perfectamente ambas situaciones.

En una época difícil para China, los japoneses invadieron, tras controlar Manchuria, el norte y este del país. Eran los años de la Segunda Guerra Mundial. Con este contexto de fondo, surge la figura de la joven Wang Jiazhi, interpretado por Tang Wei, miembro de la resistencia china y reclutada para ininciar un romance con el Sr. Yee, interpretado por Tony Leung Chiu Wai, un alto militar poderoso en el mando de Shangai. La película se mueve en una intensa bruma emocional de intrigas y espionajes, en la que el sexo tiene un papel fundamental. El la fuerza del deseo contra la del peligro continuo que  viven ambos protagonistas.

Ang LeeLas películas chinas siempre se han caracterizado por esconder una moraleja psicológica; son películas profundas, sentimentales, en la que la tradicional filosofía china asoma en muchos puntos de su metraje. Como el propio Ang Lee dijo, la personalidad que cada uno tenemos se determina por la forma en que somos capaces de controlar esos deseos ante el peligro que ellos conllevan. Es un sexo explícito pero dramático, doloroso a veces, pero que incluso en Estados Unidos le ha valido la catalogación de X. Son gestos, es violencia, son mimos, es pasión.. todo sincronizado en esa perfecta coreografía que caracterizan a las películas chinas de Ang Lee (sólo hay que recordar Tigre & Dragón).

No será una película de la que no se hable. Una historia de amor en un entorno bélico y antagónico, unido a la sabia mano de Ang Lee, son ingredientes suficientes para verla.

El estreno, este 14 de diciembre.

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