Greta Garbo y sus comienzos en el cine

Cierta vez que Louis B. Mayer viajó hasta Berlín, vio la película Gösta Berlings Saga, del año 1924 y dirigida por Mauritz Stiller, donde salía una jovencita de mirada misteriosa y cautivadora, por nombre Greta Gustaffson. Automáticamente, prendado de su talento, la invitó a Hollywood para trabajar en la MGM, siempre que adelgazara.

Greta Garbo

Se comenta que le llegó a decir “no nos gustan las gordas en nuestro país“. Así que al poco, Greta llegó a EE.UU. con su amante, el director Stiller. La primera frase que dijeron de ella en los estudios cuando la vieron fue: “es una campesina paleta“, pero aún así, aceptaron y le buscaron un nuevo nombre. Howard Dietz, el jefe de publicidad de la MGM, le buscó ese apodo por el que la conocería el mundo: Garbo, porque según él Garbo también quedaba paleto.

Ya en sus primeros paseos por los estudios, la actriz sueca sorprendió a todos por su personalidad. Había una higuera en los estudios sobre la que pendía una tradición. Se decía que si una fruta crecía dentro de los terrenos de un estudio, esa fruta no debía comerse. Ni corta ni perezosa, Greta Garbo se acercó hasta la higuera, tomó un higo… y se lo comió.

Su primer trabajo en USA sería Torrent (1926).

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