HAL versus IBM, el ingenio de Kubrick

HAL versus IBM

HAL 9000 es uno de los grandes e inolvidables personajes de la historia del cine, más allá de géneros. Es el personaje más especial de la película ‘2001: Una odisea del espacio‘ (‘2001: A Space Odissey’) dirigida por Stanley Kubrick en 1968.

El film está basado en un relato de Arthur C. Clarke, y básicamente narra cómo, en la Prehistoria el homínido, antecesor del hombre, es ayudado por una entidad extraterrestre a desarrollar una inteligencia superior. Ya en la época actual, la humanidad vuelve a tener noticias de esta entidad en forma de señales de radio que conducen a Júpiter. Se pone en marcha una misión de exploración con una nave (la Discovery) tripulada por 5 astronautas y controlada a nivel operativo por HAL 9000.

Y es a partir de cierto momento, en el viaje, cuando HAL 9000 pasa de ser un educado y eficiente servidor del hombre, a convertirse primero en un curioso aprendiz de brujo que roza la impertinencia, y a erigirse después en una peligrosa inteligencia artificial que toma conciencia de una supuesta naturaleza pseudo-humana.

HAL 9000 intentará sabotear la misión, tras deducir que en el encuentro próximo a producirse entre el ser humano y el ente sobrenatural, éste no va a tener cabida, puesto que carece de alma.

HAL versus IBM Kubrick 

No desvelaré nada más de la trama, ni por supuesto del final. Eso queda, bien para el disfrute del lector que no la hay visto, bien para el regocijo memorístico de aquellos que ya la disfrutaron.

Pero, como digo, HAL 9000 es ya un icono del cine. Representa la invención humana que aprende, toma conciencia y acaba rebelándose contra su creador. Y además, tiene su propia leyenda. La película tiene un tono críptico, simbólico, que ha alimentado todo tipo de elucubraciones sobre distintos aspectos tanto del argumento como de los personajes.

En el caso del ordenador, se dijo (y se sigue diciendo) que Kubrick quiso llamarle, en primera instancia, IBM 9000, para lo cuál incluso llegó a solicitar permiso a la multinacional americana. Al ser denegado el mismo, optó por denominarle HAL 9000, realizando un ingenioso juego en el que seleccionó las letras del abecedario inmediatamente anteriores a las de la todopoderosa marca (es decir, la H por la I, la A por la B y la L por la M).

El propio Arthur C. Clarke se encargó de desmentir esta teoría, tanto en entrevistas como a través de uno de los personajes de la secuela novelística de ‘2001: Una odisea del espacio’, que se tituló ‘2010: Odisea dos‘, dejando claro que el nombre HAL deriva del acrónimo en inglés de Heuristic ALgorithmic.

Así pues, la casualidad (en el caso de que ésta exista) propició esta teoría popular. Y es que sólo un personaje como HAL es capaz de desatar la imaginación humana. Un ser creado para obedecer pero al que su capacidad de aprender le hace conocerse a sí mismo; un ser que desafía a sus hacedores obsesionado por una ilusión de libertad; un ser que se vuelve consciente de su destino cuando ya es demasiado tarde. ¿Les suena?

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