Persona de Ingmar Bergman

Posiblemente pocas cintas han llegado a ser tan relevantes y tan influyentes como la mítica y profunda Persona (1966) del célebre director sueco Ingmar Bergman. Críptica, abstracta, ambiciosa, onírica, intimista, visual. En esta singular caja pandoresca, cabe cualquier tipo de clasificación. Persona o El delirio de un Dédalo insomne. Porque esta cinta es como un ámbito hermético en donde luego de internarnos, nos percatamos llenos de estupefacción (lúcida) que las diversas figuras distorsionadas que se aparecen ante nosotros, no son tal ( porque en el fondo nada es, sólo se expresa) no son tal, sino que tales somos nos. Son sólo espejos, nosotros no somos, no solo.

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Argumento

Elisabeth (Liv Ullmann, fascinante), una famosa actriz de teatro, recibe atención clínica luego de inexplicablemente no poder hablar más al momento de llevar a cabo una puesta en escena de «Electra». Cierta severa doctora le practica muchos tipos de evaluaciones, tras las cuales diagnostica que Elisabeth no padece ningún mal, más sin embargo ella sigue sin decir palabra y por lo tanto aún internada. La enfermera Alma (Bibi Anderson, bellísima), quien tiene la misión de cuidar de ella le acompaña a un retiro a una remota casa en una playa. Allí Alma pugna por lograr comunicarse con Elisabeth, y además establecer algún tipo de vínculo por lo que se ocupa en hablarle casi en todo instante. En poco tiempo (o mucho, es incierto) la relación entre las dos mujeres trastocara su esencia entera hasta el límite, de su mundo y del propio ser.

Persona o Dionisos ante el espejo

Quizá el hilo de Ariadna de Persona, se ubique en dos secuencias clave: el célebre prólogo lleno de imágenes horridas sugestivas y fascinantes, colocadas con arte por Bergman en una composición abstracta formidable e inquietante por demás (la serie de imágenes parece aludir al sexo, lo divino, la ilusión, el arte y la muerte). Este segmento luego sería homenajeado por ejemplo, en los primeros trabajos de un David Lynch y luego hasta por cintas tan comerciales aunque interesantes como El Aro(2002) de Gore Verbinski. Un discurso hiper-explícito acerca del mundo en sus apariencias.

Luego en uno de los momentos más trascendentes en la historia del cine, uno de esos instantes inefables, como esas iluminaciones cuasi-místicas relatadas por Dostoyevsky y luego ponderadas por Cioran y que tal vez también hayan sido comprendidas por Karl Jaspers en su descripción de los momentos límite del humano ante lo Circunvalante. Nos referimos a esos momentos en que Todo parece cobrar sentido, en el que como diría el Kirilov de la novela los Demonios , hasta una hoja mecida por la brisa parece justificar la existencia entera del mundo.

Tan trascendentes, tan de Bergman. Cómo aquel conmovedor almuerzo de fresas silvestres y leche, del caballero filósofo y su escudero con la familia de juglares de El Septimo Sello(1957); o como la sublime reunión en el columpio de la futura agonizante Agnes con sus hermanas en Gritos y susurros(1972); aquí en Persona se da este instante metafísico pleno, en el que no valen más respuestas, porque toda pregunta sobra ya, cuando Alma (¿sueña?) en un ambiente celestial, de arrobo pleno con cortinas(Lynch) ondeando por ningún viento y el silencio místico y se mira en un espejo junto a Elisabeth y nos comparte su extasiada emoción de luz al no reconocerse más en ese reflejo de diversidad.

Aquí quizá el pensador italiano Giorgio Colli acotaría que el secreto de la realidad representativa, la inmediatez, lo oculto, ha sido aludido: en la sabiduría mistérica antigua, Dionisos se mira en un espejo y maravillado se contempla como mundo, en lo plural. Somos pues, parece decir Bergman, el azoro de lo divino mientras se descubre reflejado en lo diverso, en el absolutamente Otro que somos todos y que nos hermana en lo profundo, en el silencio y en lo místico.
Una auténtica obra de arte.

(David Lynch trabajará en esta veta abierta por Bergman en especial en sus películas Mullholland Drive (2001) y la colosal Inland Empire(2006).

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Ficha Técnica de Persona

• Título original: Persona o también Kinematografi (título de trabajo)
• Año: 1966
• País: Suecia
• Director Ingmar Bergman
• Guión: Ingmar Bergman
• Música: Lars Johan Werle
• Fotografía: Sven Nykvist (B&W) (Extraordinaria)
• Duración: 81 minutos

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1 comentario

  1. Jesus dice:

    La película me pareció sugerente, las actrices fantásticvas (y guapísimas), las ideas propuestas innovadoras, pero… por favor no comparéis a Bergmann con Lynch, de discípulo nada, lo que en Bergman es arte y sensibilidad en Lynch (salvo alguna excepción, que quede claro), se convierte en paja mental e inarticalada, en juegos de luces, colores y sombras vacuos, es evidente que quiere acercarse a los postulados del cine de Bergmann pero no se le acerca ni de lejos.

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